El mundo de las sesiones es realmente atrapante y apasionante, lleno de infinitas posibilidades.
¿De cuántas formas podemos ayudar y acompañar a otros a sanar?
Descubrir el mundo emocional, energético y espiritual es como abrir un abanico de nuevas oportunidades, salir del 3D y conectar con otras dimensiones del Ser.
Sanar es un viaje de ida
En mi camino, primero me formé en técnicas centradas en el cuerpo físico: yoga y varias técnicas de masaje como Shiatsu, masaje hindú de la cabeza, reflexología podal, masaje tailandés.
Luego comencé a integrar lo energético: Reiki, Sheihem, Shalua-ka, Teishin y los meridianos extraordinarios.
También me formé en TFH y en cristales. Integré aspectos del mundo “espiritual”: aprendí a tirar el Tarot y el I Ching, a canalizar y a leer auras.
El gran cambio: la llegada de EFT Tapping
Pero TODO cambió cuando descubrí EFT Tapping, la Técnica de Liberación Emocional. Cuando llegó a mi vida, todo mi cuerpo me dijo “es por acá”. Al aprender Tapping, dejé de buscar. Ya había encontrado lo que necesitaba.
EFT transformó mi vida a tal punto que dejé atrás todo lo demás. Me comprometí, profundicé, investigué, probé, sinteticé. EFT fue como “cambiar de nivel” en mi crecimiento personal y mi madurez personal y como terapeuta, se convirtió en la piedra fundamental de mis sesiones.
Con EFT aprendí el verdadero valor del compromiso y la profundidad. Aprendí que no se trata de saltar de terapia en terapia, ni de ser una “adicta a los cursos” del shopping de la sanación.
La experiencia me enseñó que encontrar el camino requiere entrega.
Si ya has escuchado esa voz que te dice “es por acá”, quédate allí.
Explórate desde ese lugar, entrégate al proceso y deja que lo que ya estás haciendo te siga transformando. Cuando escuchás esa voz interna, confía en la sabiduría de tu alma y en tu intuición. Confía en que, al menos por ahora, es allí donde tienes que estar.
¿Qué regalos te esperan y necesitan de tu compromiso para desarrollarse plenamente en tu vida?
Eso es justamente lo que les transmito hoy a las estudiantes de la Formación de Facilitadores de Sanación Profunda. La formación tiene tantas aristas que pueden disfrutar explorando.
Les invito a recorrer cada parte del protocolo, a no dejarse tentar por otras formaciones mientras están en este camino. Porque muchas veces caemos en la “gula” de la sanación, esa sensación de que nunca es suficiente, de que siempre hay algo más que aprender.
Y sí, es cierto: las opciones son infinitas. Pero que haya mil caminos no significa que tengas que recorrerlos todos al mismo tiempo, ni que todos sean adecuados para ti en este momento.
Si aún no has escuchado esa voz de certeza interna, y sigues buscando sin encontrar, tal vez lo que necesitas ahora en tu vida es el Sistema de Sanación Profunda.
Si sientes que “es por acá”, animate. Comprometete.
Deseo de corazón que esta Formación te transforme, te potencie y marque un antes y un después en tu vida.