Sanando el niño interior

Cada uno de nosotros es un ser único e irrepetible. Cada uno de nosotros viene a este mundo para ser y hacer algo que nos es único. Esto es lo que le da sentido a nuestra vida.
Para poder desarrollar nuestro máximo potencial, debemos sentirnos seguros, sabiendo de que seremos amados, queridos, aceptados y cuidados, AUN siendo como somos.

Sin embargo, a muchos de nosotros nos toco vivir hostilidad en vez de seguridad, incluso durante nuestra vida intrauterina…
Como se sintió tu mamá al enterarse que estaba embarazada de vos? Cuáles fueron sus principales emociones durante el embarazo? Fuiste un hijo querido, buscado, deseado? Como era la relación entre tus padres? Que sucedió al momento de tu nacimiento? Tus padres estuvieron contentos con tu sexo? Tu mama te dio de amamantar? Estuvo presente durante tus primeros meses? Que eventos traumáticos te toco vivir durante tu primera infancia? Mudanzas? Muertes de tus abuelos? Nacimiento de hermanos? Separación de tus padres?

Cuando somos niños, y hasta los 8-10 nuestros adultos relevantes deciden por nosotros, y nosotros como niños, nos acomodamos y adaptamos como podemos “para sobrevivir”. Desarrollamos un montón de estrategias de supervivencia, que nos sirvieron en su momento, para asegurarnos que a pesar de todo lo que sucedía “en el mundo adulto” nuestras necesidades de casa, comida, cuidado y amor serian cubiertas. Estas estrategias de supervivencia son aun hoy la base de nuestra personalidad.

Es decir nuestra personalidad es la máscara que desarrollamos de niño “para que nos vean y nos escuchen”. Nuestra personalidad nos mantiene en “modo supervivencia”. Si estamos en modo supervivencia es porque nos sentimos inseguros, y tenemos que protegernos. Hay personas que pasan la vida entera en modo supervivencia!

Por otro lado, para crecer y desarrollarnos necesitamos sentirnos seguros. Es decir, dejar de invertir y gastar energía en defendernos y comenzar a invertir nuestra energía en nuestro crecimiento. Cuál es la dirección de nuestro crecimiento? Las que nos lleva a desarrollar nuestro potencial, aquello para lo que fuimos concebidos, aquello que trajimos con nosotros como “nuestra luz” a este mundo. Entonces, crecer tiene que ver con desarrollar nuestro sentido y nuestro propósito de vida. Cuando avanzamos hacia nuestro máximo potencial, nos sentimos plenos, alineados en nuestra esencia, con dirección y propósito, vitales y motivados.

La propuesta de “Sanando el niño interior” es entender como fuimos construyendo nuestra personalidad en función de los eventos que nos toco vivir, y cuáles son las nuevas llaves que tenemos disponibles HOY, para dejar de vivir desde nuestro “niño herido” que necesita defenderse y comenzar a crecer como adultos responsables de nuestra propia felicidad, capaces de tomar decisiones que nos incluyan y nos ayuden a desarrollar aquello que vivimos a ser. Adultos libres para vivir una vida con propósito.

En Sanando el niño interior, vamos a trabajar con….

  • nuestra biografía escrita y con imágenes,
  • nuestro nombre,
  • nuestro nacimiento, y los reflejos primitivos que todavía están activos
  • nuestra primera infancia.
  • el Eneagrama y el eneatipo propio
  • el perdón: harás las paces con tus adultos relevantes

Haremos sesiones grupales de memoria celular y medicina energética, buscando activar nuestra confianza en nosotros mismos y en los demás.
Utilizaremos diferentes modalidades que incluyen charla, trabajo en grupo, y trabajo personal.

Muy pronto nuevas fechas…

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